Una tarde te transformaste en mí ídolo.
Quizás algunos no lo comprendan,
porque es un sentimiento complejo.
¿Será esa pasión con que jugabas,
o esa "U" en tu pecho?
¿Será esa "Roja" que mojabas,
o esa "11" en la espalda?
Tantas alegrías le diste a mi vida.
Tanto orgullo de ser "chileno"
y escucharlo a coro en Buenos Aires.
Eres más que goles, más que fútbol,
más que admiración, más que respeto:
Eres un grande, y serás siempre un grato recuerdo
de esos que forman una sonrisa en mi boca
aunque el mundo se derrumbe a mis pies.
Mi sencillo homenaje!
Grande José Marcelo Salas Melinao!
Grande Matador!
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