Nubes y tormentas han pronosticado en la TV,
eso significa que tendré que salir abrigado.
Sin embargo algo extraño ocurre al abrir la puerta:
veo un día hermoso, soleado, con niños en las calles jugando.
Al entrar al metro veo gente con lentes de sol, shorts,
poleras de manga corta, incluso a un sujeto con chalas.
Me sentí incomodo por momentos, pegado a la puerta trasera del vagón.
Sabia que todos me miraban, es que debe ser extraño
ver a un hombre abrigado con tanto calor.
No entiendo que sucede. ¿Por que ellos se ven felices,
como si fuera verano?¿Por que yo muero de frió y me siento empapado?
Que saco con quitarme esta ropa de encima, si me congelo al instante.
Tal ves para ellos, los que me observan con rareza, pueda ser un poco mas normal,
pero para mi, seria un acto en contra de mi naturaleza.
Seguramente en los recuerdos quedaron los días de verano
en que solía jugar toda la tarde con mis amigos, o los días de playa
en el norte.
Ahora en el presente no hay mas que refugiarse en un iglú
como un ermitaño, como un oso invernando.
Esperar, que la lluvia pase, que nos inunde a todos hasta los pies,
que nos deje vivir en paz cuando se desvanezcan las nubes
y pueda yo ver, y sentir el sol.
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