Jamás pensé que la inversa proporcionalidad de nuestra emoción tuviese polos tan aledaños.
Nunca antes vi tan claramente en el horizonte el punto exacto donde el cielo se transforma en infierno...
Los arpegios de la guitarra
comienzan a evocar
un malestar profundo
que con mi vida quisiera quitar
Nunca pensé en herirte
lo que dije fue muy claro
hoy prefiero ser mudo
antes que estar a tu lado
¿En que momento me convertí
en un arma mortal?
deben ser las heridas
que nunca pude curar
Solo miro la arena
de mi reloj caer
que no se transformen los granos
en la lluvia del anochecer
Dicen que el Sol
no tardará en alumbrar
debo estar en profundidad
la guitarra no ha parado de sonar
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