Cuando te vi por primera vez, nunca pensé en escribir esto,
de hecho, creí que mi visión era absolutamente irrelevante
pero el tiempo es caprichoso como un niño
y se empecino en prolongar tu retrato.
Tu mirada era penetrante, pero esquiva a la vez
y me sugería que de algo te escondes.
Al parecer algo de razón tenia
y ahora el temor suele rondarme por las noches.
Yo nunca juzgue tu forma de actuar
porque siempre supe que al no mirarme a la cara
mas que ocultarme la verdad, me evitabas tu dolor.
Lástima que no todo sea para siempre
que primaveras pasen y que esta pena quede.
No te debes preocupar, pues mis lágrimas algún día me darán felicidad,
solo lamento tu mirar, porque a pesar de la desdicha
nunca fue capaz de llorar.
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Me gustó esa frasesita de que al final las lágrimas darán felicidad, es tan cierto,y cuando uno está lleno de tristeza y llorando a mares es lo que menos recuerda, uno se hunde en el momento, sin pensar que el futuro será alegre y las antiguas tristezas se recordaran muchas veces hasta con risas.
ResponderEliminarLindas palabras!